E1 Socialismo

E1.- Erquizio Espinal, Alfredo (1990): “Manuel Valenzuela Valenzuela conversa con el autor del libro: Socialismo: Teoría, Crisis y Reformas” en el Programa Prisma Económico de Radio Universidad de Sonora, martes 10 de julio de 1990.

INTRODUCCIÓN

A continuación, se presenta la versión textual de la conversación que sostuvieron Alfredo Erquizio, profesor investigador del Departamento de Economía de la Universidad de Sonora y Manuel Valenzuela también profesor de esta institución y conductor del programa de radio Prisma Económico que se transmite en radio Universidad de Sonora, desde 1982, y que aun esta al aire en 2016 con el nombre Economía y Sociedad

LA TEORÍA DEL SOCIALISMO

Manuel Valenzuela
Es motivo doble de satisfacción para el Departamento de Economía, pues en esta ocasión vamos a tratar un tema muy importante en el ámbito de la economía y en el ámbito de las Ciencias Sociales en general, tal es el tema de Socialismo, su teoría, su crisis y sus actuales reformas. Pero además de lo interesante del tema en esta ocasión, el maestro que nos acompaña: Alfredo Erquizio Espinal es un compañero que ya tiene muchos años como maestro de tiempo completo del Departamento de Economía, nos va adelantar los resultados de un trabajo que viene realizando desde hace algún tiempo y que próximamente aparecerá publicado como un libro más que los integrantes del Departamento producen. ¿Por qué un libro, cómo fue que seleccionaste este tema?

Alfredo Erquizio
El tema lo empecé a trabajar a mediados de 1980, mientras concluía estudios de Maestría en México D.F. con una preocupación fundamentalmente académica. Paulatinamente, conforme se fueron desenvolviendo los acontecimientos mi interés se hizo más marcado. Quisiera referirme a dos cuestiones. El tema me pareció tremendamente importante, pues, la realidad económica esta cambiando aceleradamente y noté que en aquel entonces cuando me puse a buscar bibliografía, sobre este tema, especialmente en español, percibi que había una gran ausencia y lo corroboré el año pasado, pues dos personajes de ámbitos muy distintos como el Dr. Pablo Gonzales Casanova quién dijo en un discurso muy comentado que las Ciencias Sociales en México y en general en Latinoamericana, no estaban preparadas para interpretar los cambios que estaban ocurriendo en el mundo especialmente en el campo socialista. Lo mismo dijo el presidente Salinas de Gortari, que había poco análisis al respecto. Lo primero entonces es que se trata de un problema de la realidad que debemos estar preparados, para analizar y que hay un vacío de interpretación en la literatura en español.
La segunda cuestión tiene que ver con la vida académica pues nuestro Departamento se caracteriza por un gran acento en el aspecto crítico y el aspecto propositivo desde el punto de vista de la formación de nuestros economistas. En el aspecto crítico le damos mucha importancia a la crítica del Capitalismo a través del estudio de la Economía Política fundamentalmente marxista. Y ahí aparece como la cereza del pastel la idea de que el Socialismo es un sistema mejor el Capitalismo. También desde el punto de vista propositivo, nuestros cursos -una parte de ellos- están permeados por la idea de que hay posibles estrategias alternativas al desarrollo económico de México, de América Latina, y en general de los países subdesarrollados y allí también aparece como una modalidad de dirección económica deseable la planificación.
Entonces esas dos son cuestiones fundamentales sobre las que tenemos que reflexionar a la luz de lo que a pasado a finales de los ochenta y qué va a suceder en los noventa. Es decir, hasta que punto el Socialismo que conocimos resulto una alternativa mejor que el Capitalismo que vemos, y hasta que punto la planificación sigue siendo una modalidad adecuada de dirección económica. Entonces reflexionar sobre ello, es muy importante y aportar información teórica y descriptiva de lo que esta ocurriendo. Y ese fue el interés de hacer un esfuerzo de investigación fundamentalmente bibliográfico para tratar de razonar sobre eso.

Manuel Valenzuela
Pues definitivamente me sigue pareciendo un tema muy importante el que tú tratas en tu libro ¿Como estructuraste el libro? ¿Qué apartados tiene?, ¿cómo lo abordaste?

Alfredo Erquizio
La idea fue revisar la literatura que existía al respecto. Y allí hay dos grandes fuentes: la fuente de los propios países socialistas, sus propios economistas, pero éstos escriben en sus idiomas natales. No olvidar que los países socialistas de Europa del Este y la URSS tienen cada uno su propio idioma, no hay un idioma en común. La suerte fue que en Hungría, los institutos académicos y de dirección económica tenían bastante vinculación con centros de estudios económicos en Estados Unidos y en Inglaterra, y los escritos de los economistas húngaros se publican casi simultáneamente en inglés. Pero en el caso de la URSS ello no ocurre. Y por otro lado, en el clima intelectual que vivíamos en los sesenta y setenta y aun en los ochenta, por la misma posición ideológica, despreciábamos el estudio de los sovietólogos. Los que en el marco de la lucha entre dos sistemas, en el lado capitalista los tanques de pensamiento, sus centros de estudios en sus universidades más importantes, incluso sus agencias de contrainsurgencia, estudiaban profundamente a los países socialistas. Esta es la fuente de los sovietólogos, había que buscar también allí: Si había teoría, estudios, y nos fuimos por allí a buscarle
Así logramos estructurar el libro en tres partes. Primero, si había una teoría que explicará por qué el socialismo generaba crisis, abandonando los textos apologéticos que sí conocíamos y los textos muy descriptivos. Pues había dos fuentes: los manuales soviéticos conocidos, publicados a mediados de los setenta incluso ochenta, muy acríticos, en que si los leíamos no había nada que indicará que el Socialismo podría entrar en crisis ya en los ochentas. Y si buscamos en algunos analistas occidentales como en el caso de Alec Nove, se tenían textos con un contenido muy empirista, buenas descripciones, pero muy particulares, no había mucha teoría, felizmente los húngaros sí ofrecían un aporte teórico. Por eso lo que hemos hecho en el primer capitulo es sintetizar el pensamiento económico húngaro y presentar algunos elementos teóricos de por qué el socialismo entró en crisis.
El segundo capitulo del libro se dedica a la crisis del Socialismo. Se trata de documentarla, con indicadores sacados de la estadística económica que publica principalmente las Naciones Unidas en su sección Europea. Y finalmente en el tercer capitulo examinamos las experiencias de las reformas socialistas, especialmente el caso húngaro, porque era el caso que teníamos más documentado y también porque fue el más avanzado de reformas en el socialismo y al final revisamos también la perestroika a partir de textos de los propios soviéticos y los sovietólogos. Y así armamos el libro, en tres capítulos, para presentar organizadamente, de una manera ensayística una serie de elementos para la discusión, y es lo que ha resultado y tenemos este libro como un primer avance al respecto del socialismo: la teoría, la crisis y las reformas.

LA CRISIS DEL SOCIALISMO

Manuel Valenzuela
Quienes hemos estado desde algún tiempo vinculados a la teoría sobre el Socialismo y en el Departamento de Economía ha sido prácticamente una constante desde que se inició. Siempre ha habido una idea de que el Socialismo es una alternativa distinta al Capitalismo, una alternativa más humanista que podía dar una salida por el lado de la justicia social sin eliminar la libertad. Y que se podía generar una mayor cantidad de riqueza y distribuirla más equitativamente en la sociedad, pero también pensamos y estudiamos en otras materias de que el mercado como mecanismo de asignación de los recursos en el capitalismo generaba la anarquía de la producción, y que la planificación era cómo la sociedad podía tomar conciencia sobre su propia situación, organizar racionalmente los recursos, en función de las necesidades colectivas y por lo tanto desarrollar un sistema que no tuviera por lo menos las graves crisis que el Capitalismo recurrentemente ha tenido desde que nació. Sin embargo, los últimos meses nos han indicado que el Socialismo ha tenido crisis ¿Por qué el Socialismo genera crisis?

Alfredo Erquizio
Primero, habría que ubicarnos sobre qué Socialismo entró en crisis, al respecto hay tres dimensiones que caracterizan al Socialismo, a partir de cuyas variantes podemos pensar en distintos tipos de Socialismo. Hay la dimensión de la propiedad. Hay la dimensión de la gestión tanto a nivel de la empresa como a nivel de la economía, o sea de la dirección de la economía. Y la dimensión de la igualdad o sea de la equidad. El Socialismo históricamente su contenido respecto a la propiedad es la de carácter colectivo. Respecto a la gestión la idea primigenia, incluso desde los utópicos, fue la concepción de que la gestión debe ser democrática en la fabrica y que la gestión a nivel de la economía debía ser organizada centralmente, al menos en algunas versiones del pensamiento socialista, y por lo tanto subordinando el mercado a esta dirección central y en la dimensión de la distribución, el propósito de que el socialismo debía tender a la equidad como un principio básico.
El tipo de Socialismo que entró en crisis, es el Socialismo histórico de los países de Europa y la URSS en donde la propiedad colectiva fue entendida como propiedad predominante estatal. En lo que respecta a la gestión se privilegió fundamentalmente la dirección centralizada de la economía con poco papel del mercado. No digamos subordinando al mercado, sino con un papel muy marginal del mercado, y donde la gestión democrática del taller fue subordinada a la idea de dirección centralizada, y en la que realmente no había la democracia de los productores directos de la que hablaron loa utópicos y Marx, y en el aspecto de la distribución si efectivamente una tendencia a la equidad. Este el tipo de Socialismo que ha entrado en crisis: el estatal centralmente planificado, dicen algunos, sin democracia de los productores directos y con un marcado rasgo hacia la equidad, es decir, a la poca diferenciación de los ingresos entre los trabajadores.
Ese tipo de Socialismo, ese tipo de sistema económico, por analogía con el Capitalismo, también genera su propia patología, es algo que no se nos revelaba cuando nosotros leíamos los manuales soviéticos, estos eran apologéticos, ocultaban, no explicaban que este tipo de Socialismo podía entrar en crisis. Porque ningún sistema económico es perfecto, cualquier combinación de rasgos que podamos tener al respecto de estas tres dimensiones de sistema socialista: propiedad, gestión y distribución, va a generar sus propias características. La historia nos está demostrando de que la posibilidad de lograr un sistema perfecto es lejana. En ese sentido los húngaros avanzaron bastante. Ellos fueron muy perspicaces en teorizar sobre qué patología podía generar un Socialismo de propiedad predominante estatal dirigido centralmente pero burocráticamente, sin democracia de productores, pero con tendencia a la equidad. Y dedujeron toda una teoría que nos explica que este tipo de economía puede funcionar mientras que la frontera de los recursos sea la suficiente, y que estos puedan ser utilizados extensivamente. Es decir, si hay amplias disponibilidades de fuerza del trabajo, de materias primas, el sistema puede desarrollarse extensivamente, pero cuando hay que hacer más eficiente la producción, más productiva, cuando hay que desarrollarla tecnológicamente este tipo de Socialismo, no tiene la capacidad endógena de hacerlo. Seria bastante extenso explicar paulatinamente cómo ocurre esto. Pero visto desde la perspectiva actual, es evidente que esa incapacidad es una de la causas de la crisis socialista y de los intentos de reforma consiguientes. Y dicha crisis de manifiesta en el escaso desarrollo tecnológico que estas economías han desarrollado en términos de la revolución científica técnica tal como es actualmente.
Es decir, no hay en el modo de funcionar del sistema socialista, un incentivo para la inversión de alta tecnología. Una de esas características se ve en la actitud que tienen los gerentes de la empresa con respecto a la tecnología. Cuando la planificación central indica que producir y en cierto modo asegura la colocación final de los productos entre los clientes, pues el impulso innovador no es muy fuerte, no hay competencia. Está de algún modo asegurada la colocación del resultado de la producción. Resulta de que si la economía se ha desarrollado inicialmente con abundancia de recursos y se llega a una situación en que los recursos ya no son suficientes. La reacción natural y generalizada de los gerentes a utilizar extensivamente los recursos se enfrenta a la larga con carencias, escasez de materias primas, no siempre se utiliza en la producción lo que es mejor, lo que es óptimo, hay que aceptar segundas alternativas.
O sea como vendedores, las unidades productoras tiene aseguradas sus colocaciones, en ese sentido no hay motivación para la innovación. Y como demandantes de recursos, dado que puede haber insuficiencias, se utilizan segundas opciones. Es la llamada sustitución forzada de las materias primas y equipos. Esto genera una situación de baja innovación y carencias de calidad.
Estos son algunos elementos dentro de los varios que se pueden mencionar, si nos metemos a la lógica de cómo funciona un sistema centralmente planificado.

Manuel Valenzuela
Según algunas interpretaciones de la teoría Marxista, recuerdo que estudiábamos hace algunos años, que el Socialismo tenia mejores condiciones para desarrollar las fuerzas productivas, que habíamos llegado a un momento en que el Capitalismo por la misma naturaleza de sus relaciones de producción, de propiedad monopolista podía tender hacia no seguir desarrollando las fuerzas productivas, digamos que se estancaran, y que la única condición que pudiera generar otro despegue, seria un cambio en ese tipo de relaciones de producción. Recuerdo mucho de que se ponía como ejemplo las crisis de sobreproducción, o sea llegaba a un momento en que digamos la oferta global supera la demanda efectiva y por lo tanto hay grandes cantidades de mercancías almacenadas que la gente no puede adquirir y luego más o menos así tomando las cosas mecánicamente ¿Por qué lo que comentabas hace un momento, pareciera ser que unos de los problemas que han tenido las economías socialistas en los tiempos recientes: los 70 y los 80, es decir en esta nueva fase de revolución científico técnica, es que ellos se han rezagado ¿En éstas condiciones pareciera que estamos ante un hecho no previsto por la teoría, o por una interpretación de ésta. Es decir las grandes empresas transnacionales, los grandes centros de investigación gubernamentales y privados en los países desarrollados que tiene años y años y grandes cantidades de recursos dedicados a la investigación científica, sobre todo tecnológica y su aplicación en el aparato productivo. Pareciera ser que son las empresas transnacionales y esos centros gubernamentales los que han sido capaces de dar un nuevo despegue al desarrollo de las fuerzas productivas, que a través de la competencia y el mercado se han generalizado los nuevos productos, que en la medida en que se producen en masa bajan sus precios y más o menos llegan a tener cierto grado de accesibilidad a una parte importante de la población. Entonces, como que las fuerzas productivas se han desarrollado en el Capitalismo y como el Socialismo se han quedado atrás. ¿Es correcta esta explicación inicial o hay otros elementos que lo explicarían?

Alfredo Erquizio
Como constatación de la realidad, yo creo que es cierto. Los análisis que he leído para el caso, nos dicen que los países socialistas y específicamente la URSS, está atrasada en las ramas de punta de la tecnología, salvo en algunos aspectos de la tecnología militar dado el gran esfuerzo que ellos realizan o realizaron hasta hace poco en la cuestión militar. Hasta el punto de dedicar 20% casi de su esfuerzo de producción anual al gasto militar. Pero aun así se retrasaron en las ramas de punta de la revolución tecnológica.
Yo creo que lo que se ha demostrado es que la competencia, la lucha por el mercado, resulta todavía necesario para el desarrollo de las fuerzas productivas. El sistema socialista que está en crisis, es decir, el central o burocráticamente planificado, no contaba con esos elementos. La conducta de los gerentes, los ingenieros etcétera, tendió a ser, conservadora respecto a la innovación. Es por la forma en que se definían las metas de producción, el riesgo que implica tener que invertir, cambiar formas de producir, que es una necesidad para el empresario capitalista, porque está en competencia. No era aconsejable para un gerente de fábrica pues lo importante era cumplir la meta de producción cuantitativa del plan, contando de antemano en que su colocación estaba ya asegurada. Para una empresa capitalista lo importante no es tanto cumplir una meta de producción, sino es vender. Entonces el mercado es como un disciplinante de las decisiones de la inversión, de la innovación tecnológica. Esta disciplina del mercado ayuda a innovar. En el caso de los gerentes de empresa en este tipo de Socialismo, la disciplina no venia impuesta por el mercado. En cierto modo venía impuesta por cumplir las metas de producción de plan, en términos cuantitativos. La venta o colocación estaba asegurada, la cuestión era cumplir la meta. No había el criterio de la calidad. Es decir este descuido de la innovación y la calidad, es interno al mecanismo de funcionamiento de este tipo de Socialismo.
Parece que la lección es que es necesario un cierto grado de competencia y autonomía de los productores asociados, las empresas estatales y cooperativas para que enfrenten a una cierta disciplina impuesta por el mercado, es lo que las podría hacer más innovadoras, eficientes y tendientes a una mejor calidad.
Esa es una faceta, la otra es por el lado de los trabajadores, paradójicamente estas experiencias han demostrado que la poca diferenciación en los ingresos por trabajo, desincentiva el rendimiento. Esto nos parece un poco una herejía si vemos lo que ocurre en una sociedad capitalista, la diferenciación de los ingresos es muy injusta, pero allí el factor es la propiedad, los ingresos que se derivan de ésta. Pero en una sociedad socialista se extremó el igualitarismo, o sea se pagaba igual. Eso también influye, pues todavía la relación que hacen los trabajadores entre su esfuerzo y lo que se les pagaba, se mantuvo en el Socialismo. Es decir, no jugaba un papel, otros tipos de incentivos al esfuerzo productiva, al ser más responsables en el trabajo, más eficientes dado que la empresa es de todos, o sea de la sociedad. Esa conciencia no se generó. Todavía era la idea: Yo trabajo tanto, conforme a mí me pagan, si no hay mucha diferenciación en el pago es indiferente que yo trabaje, mucho o poco. Entonces esa es otra de las cosas, que los economistas de las economías socialistas, por ejemplo actualmente los propios soviéticos, señalan como la baja responsabilidad o baja ética de trabajo. O sea gerentes que no innovan y trabajadores que no son muy responsables, eso fue lo que generó ese sistema.

LAS REFORMAS EN EL SOCIALISMO

Manuel Valenzuela.
En qué consiste a grandes rasgos, en sus principales líneas el planteamiento de las reformas en el socialismo, podíamos tomar, como base tal vez la perestroika, aunque hay otras experiencias incluso anteriores a las que conocemos ya como el periodo de la perestroika de 1985 en adelante. ¿Cuáles serían los rasgos básicos de las reformas socialistas?

Alfredo Erquizio
Tomando como base las tres dimensiones básicas del socialismo: propiedad, gestión y distribución. La tendencia es que las reformas persiguen, crear un sistema económico distinto. En lo que respecta a la propiedad colectiva, hay una tendencia muy clara contra lo que antes fue un dogma de sistema soviético, de que es necesario para que exista Socialismo que la propiedad sea estatal. Es decir se va paulatinamente o más incluso rápidamente, como el caso de la perestroika que desde 1985 ha evolucionado mucho respecto a planteamientos y acciones. Se va a incorporar nuevas formas de propiedad colectiva: cooperativas, arrendamiento temporal de las empresas estatales a sus propios trabajadores. En lo que se refiere a las formas de gestión a nivel da la fabrica incorpora algo que le había estado faltando al sistema soviético: la idea de una gestión más democrática en el taller y que es un rasgo que no existe en la gestión de la empresa capitalista, como que el colectivo de los trabajadores elija a los gerentes cada 2 ó 3 años. Que los trabajadores examinen periódicamente sus condiciones de trabajo. Pues se supone que al interesarse directamente en ello, se constituye un estímulo no directamente material o económico o sea ligado al salario, influyendo en que se preocupen más por mejorar productivamente la eficiencia, etcétera. Y respecto a como dirigir la economía en su conjunto, va a incorporar la idea de una planificación con un papel cada vez más importante del mercado. Es lo que los reformadores soviéticos llaman economía de mercado regulado.
Y en lo que se refiere a la distribución y a la equidad, hay planteamientos cada vez más claros para propiciar una mayor diferenciación de los ingresos .Esto no significa que se quiera abandonar un rasgo de desigualdad que estuvo siempre presente y que omitimos anteriormente, que fue uno de los grandes problemas. Es el hecho de que la capa dirigente sí fue privilegiada, no sólo en términos de salarios sino de la disposición privilegiada sobre los bienes de consumo. Esto tendrá que cambiar, pues la población no esta de acuerdo. Lo que sí se va a dar, es una más amplia diferenciación del salario ligado al rendimiento y la productividad.
Es decir, se trata de una combinación de formas de propiedad en la que la estatal se convierte en cooperativa, se arrienda a los trabajadores, o se las vende, incluso con propiedad privada con ciertos limites, especialmente en el numero de trabajadores que se pueden emplear. Una combinación de formas de propiedad, en la que todavía predomina la grupal o social. Y las empresas productivas serán ahora menos dependientes de un plan central. Ellas tendrán que cumplir con dos principios. El autofinanciamiento que quiere decir financiar sus gastos de sus ventas, o sea enfrentarse al mercado; y el principio de autogestión, que sus propios trabajadores la manejen, democráticamente y así generar dos características ausentes en el modelo previo: la idea de la disciplina de mercado, de la competencia y la idea de que los trabajadores involucrados en sus propios asuntos se harán más productivos y eficientes y si le incorporamos la idea de que existirá una mejor relación del salario con el éxito de las empresas y con el mayor esfuerzo de trabajo, será el incentivo material para que los trabajadores sean más eficientes.
Ese es el modelo, hacia eso se tiende, pero el gran problema es que la experiencia histórica ha demostrado lo difícil que es reformar el Socialismo, allí está el caso húngaro. En el que ellos se propusieron esa reforma en 1968 y en 1987 no lo habían logrado aún, mostrando que ello es un asunto muy complejo. Para transformar un país capitalista en socialista, se necesita revoluciones, es decir un cambio de propiedad, la derrota de una clase, etcétera. Eso lo sabemos. El problema de cómo cambiar un Socialismo de las características de las de tipo soviético a lo que ahora se pretende es un problema inédito. Y hasta ahora el asunto viene como una reforma desde arriba, así fue en el caso húngaro, y ahora en la URSS también es así. El trayecto de un sistema al otro para un país de las dimensiones de la Unión Soviética, es un tremendo laboratorio, donde hay múltiples peligros.
Para sólo mencionar dos peligros, para que los mercados funcionen tiene que haber una nueva estructura de precios, es decir, una nueva relación entre los precios de los bienes, para a partir de ello cambiar, es decir ser flexible, según los cambios en la productividad. Pero ello redistribuye los excedentes entre las empresas, afecta a sectores de la población, etcétera.
Para poner un ejemplo, para que se entienda esto de la estructura de precios, un articulo de un economista soviético señala que la carne cuesta 2 rublos, los zapatos cuestan 700, los autos 9000, y esa estructura de precios no es la conveniente, esta bastante distorsionada según estos analistas. Ellos proponen una nueva estructura que la carne cueste 4 rublos, los zapatos 27, la televisión a color 280 y los autos 4500. Y esa es la estructura aconsejable, pero eso perjudica, pues los artículos de primera necesidad suben pronunciadamente: caso de la carne, en relación a otros de carácter secundario. Eso va a chocar contra la mayoría de la población y va a ser rechazado.
Supone también un cambio de conductas. El anterior sistema significó toda una organización ministerial burocrática, no en el sentido peyorativo sino descriptivo, que se actuaba desde el escritorio. Van a tener que cambiar sus tipos de trabajo. Los gerentes van a tener que cambiar su actitud, los trabajadores también, y tarda, que los actores se adapten a las nuevas situaciones, y si a ello se suma que estas economías han tenido problemas durante toda la década de los ochentas, eso también les dificulta el tránsito, por allí. O sea hay un modelo pero el paso hacia él es una cosa inédita, esta por verse si va a funcionar o no.

CONCLUSIONES

Manuel Valenzuela
Necesitamos platicar con más detenimiento acerca de todas las implicaciones que tiene esta nueva situación a la que se está enfrentando el mundo de hoy, particularmente los países socialistas ,por ejemplo un efecto muy importante que no vamos a poder abordar en esta ocasión es la nueva situación internacional que se esta viendo ¿Qué pasa con esto del nuevo orden económico internacional por el que pugnaba el movimiento de los no alineados, los países pobres, que contaban precisamente con especialmente el apoyo de países socialistas, para por ejemplo aspirar a que el intercambio no fuera tan inequitativo y desfavorable para los países pobres. Que el flujo de recursos fuera adecuado y en condiciones menos onerosas. En fin habría que plantear todo esto, si existe o no un campo socialista aunque como lo concebíamos antes prácticamente no existe. Probablemente estén por desaparecer y tomar una nueva forma los bloques militares, particularmente el Pacto de Varsovia. El CAME como que ya no tiene sentido, se trabaja bajo otra idea. Ahora la vinculación a un único mercado capitalista internacional pues le deja poca posibilidad a los viejos órganos como que el orden internacional tiende también a cambiar, en fin.
Pero siguiendo el razonamiento que hacías en tu intervención anterior con esto del mercado, me parece se esta jugando a la idea de que es posible compaginar el mercado con cierto grado de planificación, con una nueva modalidad de la planificación. Y todo esto sin restablecer la propiedad privada al menos como eje fundamental. Sabemos que Socialismo no significa exactamente ausencia de mercado, significa cierto grado de planificación, puede estar presente el mercado, pero no puede estar presente la propiedad privada que seria la principal característica del Capitalismo, pero hasta que punto podrá ser realmente viable un socialismo reformado. Nosotros conocimos la existencia de mercado desde prácticamente la primera división social del trabajo, o sea anterior al capitalismo, pero que de alguna manera el desarrollo del mercado como tal ha sido producto del desarrollo de las sociedades clasistas, esencialmente desde el esclavismo y siempre ha tenido como respaldo la propiedad. La duda es de si ahora estamos frente a una nueva situación no contemplada por la teoría. En el sentido de que es posible mantener un papel importante del mercado sin el sustento de la propiedad privada o al revés hasta que punto el mercado va ir requiriendo de ciertas formas de propiedad privada, por un lado y por otro lado sus repercusiones en el campo propiamente ideológico. Si antes decíamos que dependiendo de la estructura económica, se genera una superestructura, un cierto tipo de conciencia social a la cual ayudan una serie de instituciones, para crear una cierta forma de pensamiento, que nos parece ser las normales.
Al respecto algunos teóricos como los cubanos dicen que tienen dudas sobre los resultados finales que pudiera tener la perestroika por ejemplo, porque a la larga esto va a crear un individuo egoísta, un individuo individualista, que digamos tenga como eje de su accionar en la vida lo propio, por encima de los demás y hasta que punto esto no estaría contra el ideal del Socialismo; un hombre más humanitario, más preocupado por los demás, por las causas de todos.
No sé si tuvieras algún comentario para cerrar esta conversación.

Alfredo Erquizio
Es cierto lo que tú dices que la apuesta de las reformas actuales del Socialismo en la Unión Soviético, es una apuesta porque el mercado va a contribuir a dar salida a los problemas que se tienen. Gorbachov en un discurso dijo: inevitablemente hay que reconocer que el mercado es un instrumento necesario en esta etapa del Socialismo. Y Ryzhkov de que todavía no se ha descubierto un mecanismo mejor en la historia de la humanidad para contribuir a la coordinación del desarrollo de las actividades de los productores. Pero que la otra apuesta, y es la nueva apuesta de la planificación es de en que medida, sabiendo de que el mercado con propiedad privada, o sea el capitalismo, genera desequilibrios entre las ramas, desproporciones demanda-oferta periódicos, a veces la oferta es superior, a veces la demanda es superior, genera crisis y también desigualdad. Entonces en qué medida la regulación macro económica, el control indirecto macro económico va a ser el nuevo contenido de la planificación, ya no basada en órdenes, sino de crear un cierto ambiente económico que induzca a los productores a actuar de una manera determinada. En el sentido de que las proporciones globales, sectoriales se mantengan, o sea que no se subdesarrolle la agricultura en beneficio de la industria, algunas ramas que no son deseables en relación a otras. Que no haya crisis de demanda o superávit de oferta. En general, ello en un contexto nuevo, distinto al Capitalismo, en que todavía se cuenta con un sector estatal importante, con un sector cooperativo nacido de una estructura antes estatal, y aún con una cierta conciencia de la mayor importancia de la propiedad colectiva .
En ese sentido hay analistas que dicen como Enrique Semo, que estuvo a principios de año en Sonora y que hace poco publicó en la revista Comercio Exterior que a él le parece que los que piensan que el mercado y la desestatización es decir, que se vaya a cooperativas, incluso propiedad privada va a generar capitalismo, olvidan de que también en esta etapa se ha generado una cierta conciencia socialista en el sentido de que todavía es importante lo colectivo a lo individual.
Pero otros son pesimistas como en este caso los cubanos, piensan que el mercado, necesariamente llevaría tanto a la propiedad privada, como a su manifestación ideológica. Otro pesimismo puede ser el que expresan los húngaros. El gran economista húngaro Janos Kornai quizás uno de los más importantes de este siglo, también expresa eso, en un balance que él hace en 1986 de la reforma húngara, dice: ¿Quizás la gran pregunta que nos quede es de si el predominio del mercado como mecanismo de asignación no significará que finalmente se restaure la propiedad privada y con ello el Capitalismo, ese es otro pesimismo, podría ocurrir, es difícil decirlo. Lo que pasa es que eso está abierto, en estos momentos donde se va a ver es en la Unión Soviética, pues es el único país socialista en ese trayecto.